El valle del Dordoña

A su paso por el Perigord negro y el 

 

A su paso por el Perigord negro y el Perigord púrpura, el río Dordoña bordea una serie de lugares destacados. El famoso castillo de Castelnaud, auténtica fortaleza medieval, el castillo de Beynac-et-Cazenac, el castillo de Milandes, el castillo de Montfort o el castillo de Fénelon jalonan maravillosamente su recorrido. Es imprescindible visitar los preciosos pueblos de Beynac-et-Cazenac y La Roque-Gageac, situados a orillas del río, en unos emplazamientos excepcionales. Las curvas del Dordoña (los “cingles” de Trémolat, Montfort y Limeuil) se pueden contemplar desde los miradores que bordean el río. ¡Para descubrir el valle del Dordoña de una forma diferente, nada mejor que un paseo en gabarra!

Por el valle de la Dordoña entre pueblitos con encanto y castillos medievales

 

A su paso por el Perigord negro y el Perigord púrpura, el río Dordoña bordea una serie de lugares destacados. El famoso castillo de Castelnaud, auténtica fortaleza medieval, el castillo de Beynac-et-Cazenac, el castillo de Milandes, el castillo de Montfort o el castillo de Fénelon jalonan maravillosamente su recorrido. Es imprescindible visitar los preciosos pueblos de Beynac-et-Cazenac y La Roque-Gageac, situados a orillas del río, en unos emplazamientos excepcionales. Las curvas del Dordoña (los “cingles” de Trémolat, Montfort y Limeuil) se pueden contemplar desde los miradores que bordean el río. ¡Para descubrir el valle del Dordoña de una forma diferente, nada mejor que un paseo en gabarra!

Por el valle de la Dordoña entre pueblitos con encanto y castillos medievales